
El Estado disolvió el ProCreAr y los préstamos ahora quedan en manos del Banco Hipotecario
El Gobierno nacional confirmó una medida que marca el fin de una etapa en materia de vivienda: la eliminación del Fondo Fiduciario ProCreAr. A través de la Resolución 764/2025 del Ministerio de Economía, se dispuso el cierre oficial del programa y el traspaso de los créditos existentes al Banco Hipotecario. Esta decisión fue publicada en el Boletín Oficial el 10 de junio y se alinea con el Decreto 1018/2024, que ya había anticipado esta posibilidad.
Por qué el Gobierno decidió cerrar el ProCreAr
El argumento principal del Ejecutivo es que el programa representaba una carga importante para las cuentas públicas y presentaba dificultades en el control y la fiscalización de su ejecución. Según el decreto, el financiamiento de viviendas debe estar a cargo del sistema bancario y no del Estado. Con este enfoque, el Gobierno busca reducir su intervención directa y dejar que los bancos administren este tipo de herramientas crediticias.
Qué sucede con los créditos que ya fueron otorgados
Los préstamos activos que se otorgaron mediante el ProCreAr seguirán vigentes, pero ahora estarán gestionados por el Banco Hipotecario. La administración continuará bajo las condiciones originales del fideicomiso creado en 2012, por lo que los términos de los contratos no se modifican. Esto incluye cuotas, plazos y demás aspectos acordados con los beneficiarios.
Qué pasa con las viviendas en construcción
Una de las principales preocupaciones es qué ocurrirá con las obras que aún no fueron finalizadas. En ciudades como Junín, por ejemplo, hay más de 140 viviendas en ejecución. La medida genera incertidumbre tanto entre los beneficiarios como en distintos sectores políticos, que reclaman definiciones sobre el destino de esas casas.
La concejal Francina Sierra expresó su preocupación por el impacto que puede tener esta decisión en quienes esperan una solución habitacional. Desde su punto de vista, se trata de un paso más en el proceso de retirada del Estado de áreas clave como la vivienda.
Opiniones a favor y en contra de la medida
La medida no pasó desapercibida y generó posiciones encontradas. Por un lado, sectores opositores al Gobierno critican la decisión y señalan que debilita la capacidad del Estado para garantizar derechos básicos. Por otro lado, algunos funcionarios oficialistas consideran que el programa ya no funcionaba correctamente y que debía ser reemplazado por mecanismos más sostenibles.
El concejal Mariano Spadano sostuvo que el ProCreAr dejó de ser efectivo y que las cuotas desactualizadas terminaron beneficiando a los tomadores de crédito en detrimento de las finanzas públicas. En su opinión, el cierre del fondo es parte de una reorganización necesaria.
Qué pasará con las propiedades, fondos y causas judiciales
El Ministerio de Economía se hará cargo de los bienes del fondo y tendrá la posibilidad de transferir inmuebles a provincias, municipios u otros organismos nacionales, con la colaboración del Tribunal de Tasaciones. Las casas que no tengan contratos activos serán administradas por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), en coordinación con el Banco Hipotecario y la Secretaría de Obras Públicas.
En cuanto a los fondos, la Dirección Nacional de Normalización Patrimonial implementará los mecanismos de liquidación. Esto incluye la transferencia de lo recaudado y la posibilidad de vender propiedades que no se hayan recuperado. Las causas judiciales vinculadas al programa estarán a cargo del área legal del Ministerio de Economía.
Qué significa esto para quienes accedieron al ProCreAr
Para quienes ya tienen un crédito activo, no habrá cambios en las condiciones. El Banco Hipotecario continuará con la gestión de los préstamos como hasta ahora. Sin embargo, la desaparición del fondo implica que no habrá nuevas adjudicaciones ni convocatorias bajo este programa.
El fin del ProCreAr marca un nuevo rumbo en la política habitacional del país. De ahora en más, quienes busquen financiar la compra o construcción de una vivienda deberán recurrir a otras líneas de crédito, probablemente dentro del sistema bancario tradicional.